Monday, March 5, 2012

Mensaje de Monseñor Rómulo Emiliani de la pastoral penitenciara nacional


El Mensaje de Mons. Rómulo Emiliani cmf, responsable de la Pastoral Penitenciaria Nacional, como conclusión de la sesión plenaria de dicha comisión celebrada en Yoro el 27 y 28 de febrero del 2012

Estimados hermanos y hermanas, intento reflejar en este mensaje lo que sentimos y meditamos ante la tragedia que nos embarga a todos en estos días en Honduras.

Incendios en cadena.
El fuego se extendió como dragón voraz y despiadado y fue consumiendo vidas, engullendo en sus fauces tenebrosas y de manera insaciable a 361 personas del presidio de Comayagua. No satisfecho, luego da un salto cual fiera endiablada y acaba con la fuente de sustento de cinco mil personas que laboraban en los mercados de Comayagüela.
No contento con lo realizado retrocede y va a la ciudad de San Pedro e intenta aniquilar a los enfermos que están en el hospital del Seguro Social.

Causa de los incendios.
Estos incendios provocados por accidentes lamentables, esconden otro incendio mucho más destructivo en nuestra Patria que es permanente y alimenta los anteriores: el de la corrupción más espantosa por lo que se desvían fondos destinados a invertir en infraestructuras sólidas y capaces de resistir eventualidades como incendios y terremotos y que quedan en los bolsillos de unos pocos; el de la cultura de la improvisación y de la mediocridad que hace todo a medias y sin controles de calidad; el de no tener una planificación seria de todo un desarrollo integral para un país entero y el del egoísmo que nos hace solamente trabajar en los que son como uno, pensando muy poco en los pobres que son los que más habitan en nuestros presidios, trabajan en los mercados públicos y reciben atención en los
hospitales del Seguro Social.

¿Qué pasó en la Granja Penal?
No nos podemos imaginar cómo puede ser una muerte relativamente lenta donde los pulmones se llenan de humo que a su vez van cerrando la tráquea provocando asfixia e intoxicando el cuerpo, junto con las llamas que van quemando los pies, las piernas, las manos, el vientre, el pecho y la cara y sentir los cuerpos de los compañeros que en la desesperación van cayendo unos encima de otros y amontonándose, formando una pira ardiendo elevando sus llamas al techo de la celda. Y eso en una oscura noche, porque además se fue la luz del presidio, oyendo toda clase de gritos mezclados con oraciones y súplicas llamando a la mamá o a los hijos, oliendo cuerpos quemados, viéndose la piel abierta en grietas sangrientas, para después de tanto sonido desgarrador, se escuchen solo tenues lamentos, susurros que se van apagando y un silencio sepulcral; es que todos se están muriendo, están muy quemados, no pueden respirar…. es que ya están muertos.
Y se corre la voz, vienen con la cara destemplada y el corazón agitado, esperando lo peor, los familiares de los internos y se aglomeran en la entrada del presidio y gritan, suplican, lloran, quieren ver a sus hijos y esposos.
Confusión y llanto, preguntas sin respuestas y mucha tensión, quieren entrar; encontronazo con la policía que intenta imponer orden fuera del presidio, en fin un caos reina en el presidio de Comayagua que ya se está convirtiendo de cárcel que era hace una hora, en un cementerio en medio de barrotes. Están muertos, son ya 361 los muertos, sin cruces, sin tumbas, sin pena ni gloria. Y las madres lloran y los hijos se quedan huérfanos. La Granja Penal se convirtió en un triste y desolador camposanto.

¿Dónde estaba Dios?
Desde nuestra visión cristiana de la vida al quemarse ellos, también místicamente “Dios se quemó” con ellos y una parte de nosotros se murió con ellos. ¿Por qué? Porque una hermosa novedad del evangelio consiste en saber que Dios está con nosotros, en medio nuestro y en nosotros. Por lo que está en todos, pero en especial su presencia amorosa y misericordiosa está con los que sufren y en ellos padece lo que viven ellos. Y además, como somos miembros del cuerpo de Cristo en la historia, lo que le pasa a uno le sucede al otro. Cuando realmente amamos, nos alegramos con los que son objeto de nuestro amor si están contentos, y con ellos nos entristecemos si están padeciendo algún infortunio. Por eso en Comayagua, en su granja penal, se murió una parte de nosotros. Estamos de luto.

Demos una respuesta.
¿Y qué hacer? Asegurarnos que no se repita esto nunca más. Construir por lo menos cuatro presidios y renovar los otros, clausurando los que no reúnan las mínimas condiciones de seguridad y rehabilitación. Aprobar la Ley Penitenciaria. Revisar cada presidio y dotarlos de extintores, hidrantes, mangueras de agua, sistema eléctrico adecuado e implementar un sistema de evacuación seguro y practicarlo en diversas ocasiones del año. Eliminar la mora judicial acelerando los juicios de los internos, sabiendo que más de la mitad de los que están en los presidios no han sido procesados. Buscar mecanismos alternos para evitar detener y meter preso por cualquier circunstancia a las personas, cuando los casos sean de faltas leves que podrían saldarse fuera de los presidios en trabajos comunitarios y en casos que lo ameriten, esperar el juicio fuera del presidio. Compensar de alguna manera a los deudos de los fallecidos de parte del Estado y ayudar a que se recuperen totalmente los heridos.
Y en general, recordando el triste incendio de los mercados de Comayagüela y el del Seguro Social de San Pedro, ser lo más exigentes posibles, para que toda construcción cumpla con las normas emanadas por los Cuerpos de Bomberos del lugar y aplicar la ley tajantemente para los establecimientos que no cumplan las exigencias mínimas de seguridad. Y que cuanto antes construyan un nuevo mercado en Comayagüela, indemnizando a todos los que allí laboraban al igual que se levante ya el nuevo presidio de San Pedro. Dios los bendiga.

Mons. Rómulo Emiliani cmf.

* Copiado del Seminario Fides 

Monday, February 27, 2012

En defensa de la vida: comunicado de la conferencia episcoapl de Honduras


EN DEFENSA DE LA VIDA:
Comunicado de la Conferencia Episcopal de Honduras

“¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida? ¿Qué precio pagará por su vida?” (Mc 8, 36.37)

Jesucristo nos amó hasta el extremo de dar su vida para que, en él, tuviéramos vida eterna. Con estas dos preguntas que dirige a toda la humanidad, él nos invita a optar por la vida como don de Dios y a rechazar todo lo que atenta contra ella.

Consideramos el respeto a la vida humana y a su dignidad como un derecho natural que nadie puede violentar.

Con profundo dolor hemos vivido una nueva calamidad en el mundo carcelario que, en la Granja Penal de Comayagua, ha provocado 360 víctimas mortales así como dolor y desesperación a sus familiares.

Pedimos a las autoridades correspondientes una completa investigación de los hechos, y, solidarizándonos con el comunicado del Obispo y el Presbiterio de la Diócesis de Comayagua,
“Pedimos a las fuerzas vivas de la sociedad hondureña para que, unidos, exijamos a nuestras autoridades mejorar las condiciones de reclusión y las medidas de seguridad humana en los centros penales, para salvaguardar la integridad y la dignidad de los privados de libertad, y para que no se repita otra vez tan lamentable tragedia que hoy enluta a tantas familias hondureñas y nos entristece a todos.”

La situación deplorable de la mayoría de Centros Penales del país nos obliga a considerar este problema como un grave atentado a los Derechos Humanos de las personas que viven privadas de libertad.

Porque no se trata tan sólo del hacinamiento, la falta de higiene o de alimentación; se trata de todos los problemas de violencia, asesinatos, corrupción, tortura psicológica, drogadicción, inmoralidad, ilegalidad, etc. que se viven en el interior de las cárceles. De estas lamentables condiciones, el Estado es responsable a través de las autoridades penitenciarias y también de los operadores de justicia, que
mantienen una desmesurada mora judicial.

El problema de la violencia tiene, en Honduras, una gravedad inusitada que nos exige serias reflexiones y compromisos inspirados en los valores del Reino de Dios, que es Reino de Justicia, Amor y Paz.

La agresividad, que todos tenemos, es un dinamismo positivo que nos permite defendernos de peligros, amenazas y ataques. Pero una agresividad no educada o influenciada por modelos familiars o sociales negativos, se traduce en actitudes de violencia.

La violencia es, también, una reacción humana frente a ciertas agresiones. Y en este sentido, hay razones serias para temer estallidos de violencia no sólo en la población carcelaria sino en la población general de Honduras que se siente constantemente agredida por aquellos miembros corruptos que están en el seno de las Fuerzas de Seguridad del Estado, por las consecuencias de la impunidad, por la falta de respuestas de los poderes del Estado a las demandas que son justas, por las promesas incumplidas y las políticas partidarias y populistas que benefician a unos pocos pero disgustan a la mayoría.

Se está construyendo una cultura que justifica las conductas violentas porque no es capaz de condenar el machismo, porque acepta la violencia como una consecuencia de la competitividad social y admite como un hecho normal el desprecio y rechazo entre grupos sociales que, por sentirse y pensar distinto a los otros, se descalifican mutuamente y se enfrentan con violencia.

En una cultura así, la sociedad se vuelve incapaz de vislumbrar un futuro mejor, olvida sus valores y agota su moral. Y cuando esto sucede, se agota también la esperanza.

La Iglesia Católica, frente a esta realidad, presenta la propuesta de trabajar por “UNA CULTURA DEPAZ Y RESPETO POR LA VIDA”.

Por medio de esta Campaña, elaborada por Caritas, se pretende crear un clima de respeto por la vida y la dignidad humana a nivel nacional, contribuyendo a la construcción de una sociedad tolerante y equitativa, centrada en el respeto y el bienestar de la persona humana.

Exhortamos, pues, a tomar parte activa en esta Campaña y convertirnos en instrumentos de la Paz que Cristo ofrece al mundo. Toda conversión encuentra un momento especial en el tiempo de Cuaresma que hemos iniciado este Miércoles de Ceniza: Conversión a Cristo, “nuestra paz” y al prójimo, nuestro hermano.

El Papa Benedicto XVI, en su mensaje con ocasión de la Cuaresma 2012 nos dice:
“También hoy resuena con fuerza la voz del Señor que nos llama a cada uno de nosotros a hacernos cargo del otro. Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos guardianes de nuestros hermanos (cf. Gn 4, 9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado recíproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien. El gran mandamiento del amor al prójimo exige y urge a tomar conciencia de que tenemos una responsabilidad respecto a quien, como yo, es criatura e hijo de Dios: el hecho de ser hermano en humanidad y, en muchos casos, también en la fe, debe llevarnos a ver en el otro a un verdadero alter ego (otro yo), a quien el Señor ama infinitamente. Si cultivamos esta mirada de fraternidad, la solidaridad, la justicia, así como la misericordia y la compasión, brotarán naturalmente de nuestro corazón”.

Pero esa mirada de fraternidad que nos permite reconocer en el ser humano la imagen del Creador y en cada hermano y hermana “otro yo”, sólo la vamos adquiriendo como fruto de una educación recibida desde la infancia y consolidada en la juventud.

El Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la Jornada de la Paz del 2012, afirma que la educación es “la aventura más fascinante y difícil de la vida”.

Considera el Papa, que educar en la verdad y la libertad, en cuanto que nos enseña a
“reconocer con gratitud la vida como un don inestimable, lleva a descubrir la propia dignidad profunda y la inviolabilidad de toda persona.”

La nueva LEY FUNDAMENTAL DE EDUCACIÓN, en su artículo 2 declara que la educación “Es el derecho humano que tiene toda persona de acceder al conocimiento que propicie el desarrollo de su personalidad y de sus capacidades, en condiciones de libertad e igualdad, teniendo como eje transversal el respeto a la dignidad del ser humano.”

Los grandes problemas administrativos, didácticos, económicos y políticos que padece el sistema educativo en Honduras han de ir resolviéndose no sólo con la ayuda de una nueva Ley y sus reglamentos, sino, sobre todo, con el compromiso transparente del Estado, con la decidida participación de la Comunidad Educativa y la auditoría social que debemos ejercer todos los ciudadanos que queremos un mejor país.

En cuanto a la seguridad en Honduras, esta Conferencia Episcopal manifiesta su honda preocupación por la fragilidad de las instituciones encargadas de cuidar la vida y los bienes de los que vivimos en el país. Últimamente la Policía Nacional, entidad tan necesaria para cumplir tales fines, se ha visto muy afectada por actos ilícitos, algunos realmente abominables, cometidos por miembros de esta institución.

Pensamos que no todos los miembros de la Policía Nacional están involucrados en estos hechos, pero es importante descubrir y aplicar la ley a todos los que han estado participando en actos delictivos que manchan la reputación de esa institución del Estado. Por lo tanto exigimos la depuración rápida y efectiva de la Policía Nacional, al mismo tiempo que ofrecemos nuestros servicios espirituales para la formación integral.

Pedimos al Señor que nos renueve en la esperanza de la Vida eterna para que, desde esa esperanza, nos comprometamos todos los creyentes a hacer de esta vida humana un camino solidario que nos haga dignos de la salvación. La Palabra de Dios nos presenta un dilema ante el que tenemos que optar: “Mira: hoy pongo delante de ti la vida y la felicidad, la muerte y la desdicha… Elige la vida, y vivirás tú y tu descendencia…” (Dt 30, 15.19b).

Que el Espíritu del Señor Jesús y su Madre, a quien invocamos como Virgen de Suyapa, iluminen el corazón de todos los hondureños y hondureñas para que seamos capaces de optar valientemente por la vida, don de Dios, y amarla, respetarla y defenderla con generosidad.


CONFERENCIA EPISCOPAL DE HONDURAS
Tegucigalpa, 24 de Febrero de 2012.

Wednesday, February 22, 2012

El Miércoles de Ceniza


"Aun los momentos más oscuros de la liturgia están llenos de gozo, y el Miércoles de Ceniza, el comienzo del ayuno cuaresmal, es un día de felicidad, una fiesta cristiana. No puede ser de otro modo, ya que forma parte del gran ciclo pascual".
Thomas Merton, Tiempos de celebración

Wednesday, February 15, 2012

Diócesis de Comayagua sobre el incendio en el Centro Penal


DIÓCESIS DE COMAYAGUA
Obispado de Comayagua
Comunicado

La Diócesis de Comayagua, se dirige en estos momentos de consternación local y nacional, a los familiares profundamente angustiados de las personas privadas de libertad que perecieron en el Centro Penal de Comayagua, a los heridos y afectados durante el fatal incendio que inició a las 10.50 pm de ayer, martes 14 de febrero. También nos dirigimos al pueblo hondureño en general.

Primero: Lamentamos profundamente lo ocurrido durante la peor tragedia en la historia de los centros penales de nuestro país y nos solidarizamos grandemente con los familiares y afectados por el siniestro que acabó con la vida de un número elevado de presos en la penal de Comayagua, que según datos iniciales suman 356 personas fallecidas, de una población penal de 852.

Segundo: lnvitamos a nuestros hermanos y hermanas a unirse con nosotros en un esfuerzo común para aliviar en el corto y mediano plazo las necesidades más urgentes de los sobrevivientes del siniestro y de las familias afectadas.

Tercero: Lamentamos que sea este el tercer siniestro que se da en el término de una década en los centros penales en Honduras, con el agravante que la granja penal de esta ciudad de Comayagua era considerada como la cárcel con mayor nivel de seguridad humana a nivel nacional.

Cuarto: Consideramos lamentable las condiciones inhumanas de hacinamiento e inseguridad en la que vive la población penal de nuestro país. Específicamente en el Centro Penal de Comayagua, construida para albergar 250 personas, la población penal ascendía a 852 privados de libertad.

Quinto: Pedimos a las fuerzas vivas de la sociedad hondureña para que, unidos, exijamos a nuestras autoridades mejorar las condiciones de reclusión y las medidas de seguridad humana en los centros a penales, para salvaguardar la integridad y la dignidad de los privados de libertad, y para que no se repita otra vez tan lamentable tragedia que hoy enluta a tantas familias hondureñas y nos entristece a todos.

Sexto: Pedimos a la comunidad cristiana elevar oraciones al Dios de la vida, para que acoja en sus manos bondadosas e introduzca en su gloria a nuestros hermanos fallecidos, y fortalezca a los familiares con la certeza de que no están solos, que Dios vela por ellos y les acompaña en estos momentos difíciles. Que Dios sane pronto a los heridos durante el siniestro y que nuestras autoridades civiles actúen con decisión y prontitud en la mejora de las condiciones de nuestras cárceles y del sistema judicial en general,

Monseñor Roberto Camítteri OFM
Obispo de Comayagua y el Presbiterio de la Diócesis

Wednesday, January 4, 2012

Comunicado sobre el atento en contra del padre Marco Aurelio Lorenzo


COMUNICADO
Nosotros, la parroquia de San Miguel Arcángel, Macuelizo, Santa Bárbara, nos pronunciamos de la siguiente manera:
1. Hacemos de conocimiento público que el día lunes 26 de diciembre  a las 8:15 pm, el padre Marco Aurelio Lorenzo y dos acompañantes más sufrieron un asalto, secuestro e intento de homicidio por parte de la Policía Preventiva  de San Miguelito y San Juan Intibucá en el desvío a la hacienda El Rosario, a la altura del kilómetro 24 ubicado en la trayectoria de San Miguelito a Yamaranguila donde ya los estaban esperando.
2. Como parroquia desmentimos la versión de los policías implicados en el asalto, secuestro  e intento de homicidio del padre Marco Aurelio Lorenzo y sus dos acompañantes donde ellos afirman que lo ocurrido fue un accidente. El padre y sus dos acompañantes fueron torturados y heridos en la cabeza, sufrieron lesiones en el cuerpo ocasionadas por patadas y toletazos y después torturados; el objetivo principal era montarlos al vehículo y tirarlo a un abismo de 300 metros de profundidad. ¿Cómo podemos llamar esto en un país como Honduras?
3. En vista de lo ocurrido a nuestro pastor y profeta, como parroquia exigimos a los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial que investiguen a los policías ubicados en las postas de San Miguelito y de San Juan Intibucá, que son parte del crimen organizado de nuestro país y que les apliquen todo el peso de la ley por si existe la ley para los secuestradores y asaltantes en Honduras que se llaman Policía.
4. Pedimos la intervención de los cuerpos de seguridad del país para que realicen la depuración del crimen organizado que existe en la policía ya que esto demuestra los signos propios de este país que son corrupción y narcotráfico.
5. Alertamos a la población en general para que no confíe y no se deje seducir por los cuerpos de seguridad que son el brazo derecho del crimen organizado en nuestro país y no cumplen su función de proteger, servir y cuidar la población en general.
Hacemos un llamado a la iglesia a alzar la voz profética en nuestro país en esta situación de crisis que vive nuestra gente y donde los sistemas no responden a los criterios de humanidad.

Dado a los 31 días de diciembre de 2011, de la sede parroquial San Miguel Arcangel, Macuelizo, Santa Bárbara.

Saturday, December 31, 2011

Asociado de las franciscanas de la Sagrada Familia

Ayer, el 30 de diciembre, fui asociado formalmente como un asociado con las franciscanas de la Sagrada Familia (que tiene su casa matriz en Dubuque, Iowa), en una Misa en la iglesia San Marcos, en Gracias, Lempira.

En la misma ceremonia  Erika fue recibo en el noviciado de su congregación, la primera miembra hondureña de su congregación. También, Bety fue reconocida como voluntaria con las hermanas en Gracias.

Padre Loncho, Hermana Paty, Bety, yo, Hermana Erika, Hermana Nancy


Como parte de la ceremonia en una Misa en Gracias, donde las hermanas tienen un convento, compartí por que quisé asociarme con ellas.


Quiero ser un asociado de la congregación de las Hermanas franciscanas de la Sagrada Familia para profundizar mi compromiso con Jesús, Dios hecho carne como un hombre pobre en una tierra oprimida.

En una manera, es volver a mis raíces: estudié seis años en un seminario franciscano en el colegio y dos años de la universidad.

Francisco, el hombre pobre de Asís, quiso servirle a Dios como un pobre entre los pobres, Su compromiso al evangelio, a las buenas noticias a los pobres, abarca un amor de Jesús, Dios encarnado, y una identificación con los pobres y marginados.

Busco esta relación con las hermanas franciscanas de Dubuque porque ellas son comprometidos a los pobres, a la paz, y al cuidado de la creación maravillosa que Dios nos ha dado. Además, las hermanas en El Salvador y Honduras me han inspirado y también me han ayudado en mis camino.  Encontré Hermana Pat Farrell y Hermana Kay (Katalina) Koppes en 1987 en el campo de desplazados en Calle Real, El Salvador. En 1992, en durante un sabático, trababa con ellas, y con Hermanas Carol (Carolina) Besch y Nancy Meyerhofer por más que 6 meses en Suchitoto, El Salvador. En Mayo 2006, Hermana Nancy me presentó a Monseñor Luis Alfonso Santos, obispo de la diócesis de Santa Rosa de Copán, Honduras. Desde junio de 2007 he vivido mi vocación de voluntario con la diócesis.

Pero, siento que necesito una comunidad – para apoyar y desafiarme.

Ojala la asociación me va a ayudar a profundizar mi compromiso a la gloria al Dios y al servicio de los y las pobres.

Sunday, November 27, 2011

Adviento - reflexiones para comunidades eclesiales de base


Adviento

El Adviento inaugura el año litúrgico; es un periodo de cuatro semanas durante el cual la Iglesia se prepara para celebrar la Navidad.

La palabra “Adviento” quiere decir “la venida”. Celebramos la venida de Jesús en el pasado (su nacimiento en Belén), vivimos su presencia en el presente (en la eucaristía, la iglesia, y la palabra de Dios), y esperamos su gloriosa venida al fin del tiempo.
 

El Adviento debía de llamarnos la atención para descubrir en cada hermano que saludamos, en cada amigo al que le damos la mano, en cada mendigo que me pide pan, en cada obrero que quiere usar el derecho de organización en un sindicato, en cada campesino que va trabajando en los cafetales, el rostro de Cristo. No sería capaz de robarle, de engañarle, de negarle sus derechos; es Cristo, y todo lo que haga con el, Cristo lo tomará como hecho a El. Este es el Adviento: Cristo que vive entre nosotros.

Monseñor Oscar Arnulfo Romero
Arzobispo de San Salvador, El Salvador
de la homilía del 3 de diciembre 1978


Primera semana de adviento

Tema: “Estén alertos”

El primer mensaje que escuchamos en el Adviento es la llamada de estar atentos. El Señor vendrá cuando no lo espera.
                 
Oración inicial
                 
Lectura del evangelio según San Marcos  13, 33-37
“Estén atentos y vigilando, porque no saben cuándo llegará ese momento.

Cuando un hombre va al extranjero y deja su casa, entrega responsabilidades a sus sirvientes, cada cual recibe su tarea, y al portero le exige que esté vigilante. Lo mismo ustedes: estén vigilantes, porque no saben cuándo regresará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o de madrugada; no sea que llegue de repente y los encuentre dormidos.

Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos: Estén despiertos.”
                 
Reflexión:
                                   
La palabra “Adviento” quiere decir “la venida”. El Adviento tiene un triple carácter. Además de ser un periodo de preparación para la conmemoración de la primera venida de Jesús al mundo, también se dirige a la Segunda Venida de Cristo al final de los tiempos. El Adviento es una época de regocijo y expectativa espiritual. Además celebramos la venida de Cristo hoy – en la vida de la Iglesia y en nuestras vidas.
                                   
Adviento es un tiempo de preparación. ¿Estamos atentos, preparados para le venida de Cristo? ¿Están dispuestos nuestros corazones a recibir a Cristo, nacido en Nazaret?
                                   
Es fácil vivir cada día sin tener en cuenta la presencia de Dios. Tenemos mucho que hacer y a veces las necesidades de la vida cotidiana nos distraen. Olvidamos la presencia de Dios.
                                   
Pero Dios está siempre con nosotros, mostrándonos su amor – no solamente en la Eucaristía y en la Sagrada Escritura, sino en la belleza de la naturaleza, en la amor de nuestros padres y madres, nuestras amigas y amigos, nuestra familia, y en el don de la vida. ¿Estamos atentos a la presencia de Dios cada día?
                 
Pregunta: ¿Dónde se ha encontrado hoy la presencia de Dios
                  Dejen que todos comparten sus respuestas a la pregunta.
                 
Compromiso: Antes de acostarse, pensar cada noche de la presencia de Dios.
                 
Oración final



Segunda semana de adviento

Tema: La conversión
La persona clave de la segunda semana de Adviento es San Juan Bautista. San Juan predicó en el desierto, llamando al pueblo a convertirse.

Oración inicial

Lectura del evangelio según San Marcos 1, 1-8
En el libro del profeta Isaías estaba escrito: ‘Ya estoy para enviar a mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Escuchen ese grito en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos’. Es así como Juan el Bautista empezó a bautizar en el desierto. Allí predicaba bautismo y conversión, para alcanzar el perdón de los pecados.

Reflexión:

Juan el Bautista es el santo perfecto para el Adviento. Juan, el primo de Jesús, predicaba en el desierto, un lugar difícil, preparando el pueblo para Jesús, el Mesías. Juan bautizaba mucha gente que buscaba cambiar su vida.  Al inicio de su vida pública Jesús fue bautizado por Juan en el río jordán.

Él nos recuerda que, con nuestros pensamientos, palabras y obras diarias, estamos preparando el camino del Señor para los demás. Pero, fallamos y tenemos que renovar nuestra conversión, buscando el perdón de nuestros pecados

En una homilía del 16 de diciembre de 1979, Monseñor Oscar Romero, arzobispo martirizado de San Salvador, predicó:
Sólo por este camino de conversión se podrá encontrar la verdadera paz en la justicia. Por eso, la figura de Juan Bautista en pleno Adviento es la figura de la Iglesia y la figura de la comunidad cristiana, que lejos de andar buscando soluciones por proyectos de venganzas y violencias, busca en la raíz el verdadero mal de nuestra sociedad: en el pecado. Y busca una conversión que redunde también en conversión del pueblo, no de cada individuo solamente.

Preguntas:
¿Qué hay de cambiar en nuestras vida para reflejar la presencia de Dios en nuestro mundo?
¿Qué tenemos que cambiar en nuestra sociedad para que podamos vivir como verdaderos hijos e hijas de Dios?
                  Dejen que todos comparten sus respuestas a las preguntas.

Compromiso:
Antes de acostarse, examina el día: ¿Cómo ha fallado de vivir como hija o hijo de Dios?

Oración final



Tercera semana de adviento

Tema: El Reino de Dios
Isaías es el profeta del adviento y la navidad. Entre sus escritos se pueden encontrar muchas “profecías” del Cristo que esperaban el y el pueblo Israel.

Oración inicial

Lectura del libro del profeta Isaías 61, 1-2.10-11
El espíritu del Señor Yahveh está sobre mí, por cuanto que me ha ungido Yahveh. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad; a pregonar año de gracia de Yahveh… para consolar a todos los que lloran, Porque, como una tierra hace germinar plantas y como un huerto produce su simiente, así el Señor Yahveh hace germinar la justicia y la alabanza en presencia de todas las naciones.

Reflexión:
El profeta Isaías, predicando ocho siglos antes del nacimiento del Señor, presentó el imagen del Siervo de Dios.  El Siervo, ungido por Dios, está enviado  “a anunciar la buena nueva a los pobres, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad; a pregonar año de gracia del Señor”.

Jesús en su primera homilía en Nazaret, su pueblo natal, leyó este pasaje del libro de Isaías y dijo “hoy se cumple la escritura”,  porque  lo que escribió Isaías son características del Reino de Dios:
Los pobres escuchan la buena nueva – el evangelio.
Los que lloran o viven con corazones quebradas  reciben consuelo y animo.
Los cautivos y los reclusos están liberados.
El año de la gracia está celebrado con la liberación de los pobres de sus deudas y la redistribución justa de la tierra.

Preguntas
¿Cuáles son los signos del reino de Dios hoy?
¿Qué podemos hacer para hacer presente el reino de Dios en nuestra aldea o barrio?
                                    Dejen que todos comparten sus respuestas a las preguntas.

Compromiso

Oración Final
 

Cuarta semana de adviento

Coloquen un imagen de María con una vela en el medio del grupo.

Tema: María, servidor de Dios

Oración inicial:

Orientación
Al acercarnos a las fiesta de la navidad del Señor, recordamos en una manera especial María, la Madre de Jesús.  María era una mujer joven y pobre en la aldea de Nazaret. Pero Dios la escogió.

Lectura Bíblica
            Lucas 1, 26-38
Que todos comparten lo que les gusta más de la lectura.

Reflexión

Dijo María: ‘Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho’. No fue una decisión fácil. Ella, joven y ya no casada, va a estar la madre del Cristo, el Mesías. Pero, tenía fe y valor de arriesgarse, de confiarse en Dios.

Reciten y oren juntos las palabras del Ave María. A continuación reflexionen acerca del significado de la oración y del papel único de María como Madre de Dios.

Compromiso
            Si celebran las posadas en su aldea o barrio, participen una noche, a lo menos.

Oración Final





LAS POSADAS

En nombre del cielo
os pido posada
pues no puede andar
mi esposa amada

Aquí no es mesón
sigan adelante
yo no puedo abrir
no sea algún tunante.

Venimos rendidos
desde Nazaret
yo soy carpintero
de nombre José


No me importa el nombre
Déjenme dormir
pues ya les he dicho
que no he de abrir

Posada te pide
amado casero
por sólo una noche
la Reina del cielo.

Pues si es una reina
quien lo solicita
¿cómo es que de noche
anda tan solita?

Mi esposa es María,
es reina del cielo
y madre va a ser
del Divino Verbo.

¿Eres tú José?
¿Tu esposa es María?
Entren peregrinos
no los conocía.
 
Entren santos peregrinos, peregrinos reciban este rincón
Y aunque es pobre la morada, la morada os la doy de corazón
Cantemos con alegría, alegría todos al considerar
Que José y María y María os vinieron a honrar.



La Navidad

Lectura del evangelio según San Juan1, 14

Y la Palabra se hizo carne, puso su tienda entre nosotros, y hemos visto su Gloria:
la Gloria que recibe del Padre el Hijo único, en él todo era don amoroso y verdad.


Durante el tiempo de la Navidad, vayan con la familia a visitar un nacimiento y recen juntos a Jesús, María, y José para que sean una familia llena de la gracia de Dios.