Friday, March 5, 2010

Comunicado de la Diócesis de Trujillo ante las mentiras de periódico La Prensa

A C L A R A C I O N E S

El Consejo Presbiteral de la Diócesis de Trujillo, a los Medios de Comunicación y a la opinión pública en general:

En el diario LA PRENSA del 1 de marzo de 2010, y en la página 4 de la Serie Investigación, se cita un informe de inteligencia militar en poder de dicho periódico que, según los autores del reportaje, “ya está en poder de las autoridades de Gobierno”.

Refiriéndose al apoyo y adoctrinamiento de los grupos campesinos armados que mantienen tomadas varias fincas de palma africana en el Bajo Aguán la cita del informe de inteligencia militar, que suponemos textual, afirma que proviene de “una estructura montada en la región que va desde organizaciones no gubernamentales de corte socialista, sacerdotes de la orden de los jesuitas que pregonan la teología de la liberación en cada comunidad, dirigentes magisteriales y maestros radicales de izquierda, hasta medios de comunicación locales parcializados con las ideologías comunistas”.

Más adelante se cita el siguiente párrafo: “Es importante recalcar que la orden católica dominante en el departamento es la jesuita, adeptos a la teología de la liberación, la cual es una visión marxista del evangelio. De esta orden han salido todos los sacerdotes guerrilleros de la Iglesia incluyendo a Guadalupe Carney”.

Consideramos necesario hacer las siguientes aclaraciones.

1 – Los sacerdotes pertenecientes a la Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola, a quienes llamamos popularmente “jesuitas”, han acompañado a las familias más pobres del Departamento de Colón, que en su mayoría coinciden con la población campesina, para ayudarles en la defensa de sus derechos y para alcanzar las metas de su propio desarrollo.

2 – Esta actuación de los sacerdotes jesuitas obedece a la opción preferencial por los pobres que la Iglesia en América Latina ha hecho desde hace varias décadas. En el documento “Hacia la búsqueda de un desarrollo humano integral, justo y solidario en Honduras”, con fecha 6 de enero del presente 2010, los sacerdotes jesuitas que laboran en nuestra patria afirman: “Queda claro que la opción por los pobres es una concreción intrínseca de nuestra fe y en ella se juega el sentido de nuestra propia vida. Esta opción ha de ser personal y comunitaria, ha de cruzar a la persona concreta y a las estructuras, ha de pasar por el corazón y ha de expresarse en acciones históricas.”

El mismo Papa Benedicto XVI, en el discurso inaugural de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, del año 2007, se expresaba así: “En este esfuerzo por conocer el mensaje de Cristo y hacerlo guía de la propia vida, hay que recordar que la evangelización ha ido unida siempre a la promoción humana y a la auténtica liberación cristiana.” (DI, 3) La liberación integral por la que trabajan los sacerdotes jesuitas y toda la Iglesia Católica no es ni una acción marxista ni una acción que pertenezca a ninguna ideología política. Es una acción inspirada en el Evangelio que nos exige luchar contra toda ideología que manipule al pueblo. Y eso es lo que hacen los sacerdotes jesuitas en nuestra Diócesis de Trujillo.

Nos consta el esfuerzo que hicieron los sacerdotes jesuitas y la diócesis en general hace unos dieciocho años, por convencer a los campesinos de que no vendieran las tierras que ahora son motivo de este violento conflicto. De igual manera en ningún momento hemos promovido la recuperación de tierras por parte de campesinos.

3 – También se recoge, en el reportaje de LA PRENSA, la siguiente cita del informe de inteligencia militar: “Autoridades de la Iglesia Católica del sector tienen fuertes lazos con las agrupaciones campesinas en el departamento, oficialmente para promover grupos ambientalistas y étnicos, pero se cree que también para fortalecer su partido (la Democracia Cristiana)”.

El apoyo a partidos políticos es un derecho individual de todo ciudadano. Sin embargo, ningún miembro de la Jerarquía de la Iglesia Católica en la Diócesis de Trujillo, que conforman los Departamentos de Colón y Gracias a Dios, tiene ningún compromiso con ningún partido político y, por tanto, tampoco con la Democracia Cristiana. Compartimos las palabras del Papa Benedicto XVI cuando afirma en el mismo discurso inaugural citado en el numeral anterior: “Si la Iglesia comenzara a transformarse directamente en sujeto político, no haría más por los pobres y por la justicia, sino que haría menos, porque perdería su independencia y su autoridad moral, identificándose con una única vía política y con posiciones parciales opinables. La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres precisamente al no identificarse con los políticos ni con los intereses de partido. “(DI, 4)

Una vez aclarados estos puntos, creemos necesario pedir unas aclaraciones.

a) A la Inteligencia Militar de las Fuerzas Armadas de Honduras y a las Autoridades de la Policía Nacional:
  • Les pedimos que informen a la población de las víctimas que hasta el momento se han producido por este conflicto y los responsables de estos hechos sangrientos.
  • Les solicitamos también, en nombre de la población que cree en la paz y respeta la vida, se nos informe del desarme general que se anunció antes de las elecciones generales de noviembre pasado; de sus resultados y de sus objetivos, así como de las intenciones de las Autoridades militares y policiales al no perseguir contundentemente, el tráfico de armas cuando parece que, estas mismas autoridades, nos advierten del peligro de que se organice una célula guerrillera en el Bajo Aguán.
b) A las autoridades responsables de la lucha contra el narcotráfico, les urgimos que aclaren los movimientos de los distintos cárteles de la droga que tienen invadidos los Departamentos de Colón y Gracias a Dios y de su participación en estos conflictos agrícolas. Se trata de que la población pueda conocer a lo que se expone y se proteja de las consecuencias imprevisibles, ilegales, inmorales y siempre violentas que tiene el implicarse en esta actividad que está destruyendo tantas vidas y que pretende convertir a Honduras en un narco-estado.

c) Pedimos a la Inteligencia Militar que justifique ¿cómo un supuesto documento interno y desactualizado pudo trascender a un medio de Comunicación?

d) A los Medios de comunicación, solicitamos ser más cuidadosos a la hora de citar fuentes desactualizadas, que provocan desinformación y confusión en la opinión pública, atentando a la buena fama de personas e instituciones.

La Iglesia Católica defiende la vida y la dignidad de todo ser humano. Rechaza, por tanto cualquier forma de violencia y también cualquier juicio que, sin apegarse a la verdad, pueda difamar o desacreditar a las personas y a las instituciones. Será deseable, si este informe militar es auténtico, que las Autoridades Militares revisen y actualicen sus informaciones.

Confiamos que el diálogo que el señor Presidente de la República, Don Porfirio Lobo Sosa propicia como camino democrático, sirva en este conflicto para mostrar los caminos legales desde los cuales debe resolverse. Pedimos a las partes litigantes que depongan las armas para que sea la fuerza de la razón, el sentido común y la legalidad lo que al fin se imponga.

Dado en la ciudad de Trujillo, a los dos días del mes Marzo de 2010.

http://hondurasenlucha.blogspot.com/2010/03/comunicado-de-la-diocesis-de-trujillo.html

Sunday, February 28, 2010

Carta a una activista por la paz

De una carta de Thomas Merton a Jim Forest

No dependas de la esperanza en los resultados. Cuando estás realizando … un trabajo apostólico, tienes que planearte el hecho de que tu trabajo sea aparentemente inútil y que incluso no llegue a ningún resultado, o que hasta obtenga resultados completamente opuestos a los esperados. a medid que vas asimilando esta idea, comienzas a concentrarte cada vez más no en los resultados, sino en los valores, en la rectitud, en la verdad del propio trabajo. Y, así mismo, hay también un gran trecho que recorrer hasta que dejes de luchar cada vez menos por un idea y lo hagas más específica. La perspectiva se va estrechando cada vez más, pero se vuelve mucho más real. Al final … es la realidad de las relaciones humanas lo que salva todo…

Es muy fácil alimentarse hasta la saciedad con ideas y eslóganes y mitos que, a la postre, le dejan a uno con la mochila vacía y sin trazas de significado alguno en ella. Y entonces la tentación es gritar más fuerte que nunca, a fin que aparezca allí el significado de nuevo por arte de magia… Los grandes resultados no están del todo en tus manos o en las mías, sino que pueden aparecer de repente, y nosotros podemos compartirlos; pero no hay razón para que construyan nuestras vidas sobre estas satisfacciones personales, que nos pueden ser negadas y que, después de todo, no so tan importantes… Lo más importante, después de todo, es vivir, no para apurar la vida al servicio de un mito ( y a veces transformamos en mitos las cosas mejores). Si quieres verte libre de la dominación de causas y servir sólo a la verdad de Cristo, serás capaz de hacer más y te verás menos frustrado por los inevitables disgustos… La esperanza real … no está en algo que pensamos que podemos hacer, sino en Dios, que está haciendo algo bueno por ello, y que en cierto sentido nosotros no podemos ver. Si nosotros podemos hacer su voluntad, estamos ayudando en ese proceso. Pero nosotros no tenemos por qué saber todo de antemano.

Carta del monje trapense Thomas Merton a Jim Forest, 21 de febrero de 1966
citado en Jim Forest, Thomas Merton. Vivir con sabiduría (Madrid, PPC, 1997), pp. 171-172.

En ese entonces Jim Forest fue co-director del Movimiento Católico por la Paz.

Carta a una activista por la paz

De una carta de Thomas Merton a Jim Forest

No dependas de la esperanza en los resultados. Cuando estás realizando … un trabajo apostólico, tienes que planearte el hecho de que tu trabajo sea aparentemente inútil y que incluso no llegue a ningún resultado, o que hasta obtenga resultados completamente opuestos a los esperados. a medid que vas asimilando esta idea, comienzas a concentrarte cada vez más no en los resultados, sino en los valores, en la rectitud, en la verdad del propio trabajo. Y, así mismo, hay también un gran trecho que recorrer hasta que dejes de luchar cada vez menos por un idea y lo hagas más específica. La perspectiva se va estrechando cada vez más, pero se vuelve mucho más real. Al final … es la realidad de las relaciones humanas lo que salva todo…

Es muy fácil alimentarse hasta la saciedad con ideas y eslóganes y mitos que, a la postre, le dejan a uno con la mochila vacía y sin trazas de significado alguno en ella. Y entonces la tentación es gritar más fuerte que nunca, a fin que aparezca allí el significado de nuevo por arte de magia… Los grandes resultados no están del todo en tus manos o en las mías, sino que pueden aparecer de repente, y nosotros podemos compartirlos; pero no hay razón para que construyan nuestras vidas sobre estas satisfacciones personales, que nos pueden ser negadas y que, después de todo, no so tan importantes… Lo más importante, después de todo, es vivir, no para apurar la vida al servicio de un mito ( y a veces transformamos en mitos las cosas mejores). Si quieres verte libre de la dominación de causas y servir sólo a la verdad de Cristo, serás capaz de hacer más y te verás menos frustrado por los inevitables disgustos… La esperanza real … no está en algo que pensamos que podemos hacer, sino en Dios, que está haciendo algo bueno por ello, y que en cierto sentido nosotros no podemos ver. Si nosotros podemos hacer su voluntad, estamos ayudando en ese proceso. Pero nosotros no tenemos por qué saber todo de antemano.

Carta del monje trapense Thomas Merton a Jim Forest, 21 de febrero de 1966
citado en Jim Forest, Thomas Merton. Vivir con sabiduría (Madrid, PPC, 1997), pp. 171-172.

En ese entonces Jim Forest fue co-director del Movimiento Católico por la Paz.

Comunicado-Conferencia Episcopal de Honduras -febrero 2010

ASAMBLEA ORDINARIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE HONDURAS

“Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca, intercediendo a favor de todos los santos, sus hermanos”(Ef. 6, 18).

Durante los días del 9 al 12 de Febrero hemos celebrado la primera Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal de Honduras correspondiente al presente año 2010.

Juntos hemos agradecido a Dios el fervor mariano compartido con el Pueblo de Dios y manifestado en la fiesta de Nuestra Señora la Virgen de Suyapa, Patrona de Honduras.

Hemos agradecido también la ternura de Dios para con las personas enfermas al conmemorar a la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, en la XVIII Jornada Mundial del Enfermo.

Compartimos con los representantes de ADVENIAT su interés por los Delegados de la Palabra de Dios, al tiempo que les agradecimos la generosa ayuda que esta institución de la Iglesia Católica de Alemania ofrece a la Iglesia en Honduras para que pueda dar mejores frutos en su tarea evangelizadora.

En un clima de oración y comunión, examinamos la actitud profética y evangelizadora que debe tener la Iglesia Católica ante la realidad política, económica y social que vive nuestra patria en estos momentos en que comienza una nueva etapa de su historia con un nuevo gobierno.

Coherentes con nuestra fe, consideramos un deber moral que todos los creyentes nos comprometamos, de acuerdo con nuestra vocación y condición personal, a participar en la vida democrática que el pueblo de Honduras ha escogido. Y que lo hagamos como instrumentos de esa reconciliación que necesitamos con urgencia en todos los ámbitos de la convivencia social.

Como ciudadanos, debemos saber exigir a las nuevas autoridades, dentro de los cauces legales, una gestión transparente y basada en el principio de la Justicia Social en que tanto insiste la Doctrina Social de la Iglesia en todas sus enseñanzas. Debemos exigir una atención justa y preferencial a los pobres que son la mayoría de nuestra población así como el cumplimiento de todas las promesas que se hicieron al pueblo.

Los Obispos hemos discernido lo que la Iglesia Católica puede y debe hacer frente a realidades difíciles que se perpetúan más allá de los gobiernos que rigen nuestro caminar y que, a veces, se agudizan por su incapacidad. Pensamos en el crecimiento de la acción y del poder de los narcotraficantes y del crimen organizado; en la corrupción tan difícil de erradicar; en el considerable déficit fiscal; en la mora legislativa que permite situaciones que perjudican a nuestro pueblo, a los recursos naturales y al medio ambiente.

Los Obispos de Honduras nos comprometemos a seguir trabajando en nuestras respectivas Diócesis junto con los sacerdotes, religiosos, religiosas, misioneros y fieles para dar respuesta a los retos señalados.

Renovamos la opción preferencial por los pobres. Consecuencia de esta opción es la tarea de reorganizar y fortalecer la Pastoral Social a todos los niveles, nacional, diocesano y parroquial a fin de que sea, como dice el Documento de Aparecida, “estructurada, orgánica e integral que, con la asistencia, la promoción humana, se haga presente en las nuevas realidades de exclusión y marginación que viven los grupos más vulnerables, donde la vida está más amenazada” (Documento de Aparecida # 401).

Estando ya cerca el tiempo de Cuaresma, exhortamos a todos los fieles a iniciar un camino de conversión que nos permita reconocer nuestra debilidades y limitaciones para hacer posible la reconciliación en el seno de la Iglesia y de la sociedad; un camino de gracia que nos permita descubrir el Amor de Cristo que se hace Camino para conducirnos a la gloria pasando por la cruz. Vivir la Cuaresma, en definitiva, como un tiempo privilegiado que nos lleva al gozo de la Pascua del Señor, cuya alegría nadie nos podrá arrebatar (ver Jn. 16, 22).

Conferencia Episcopal de Honduras

Sunday, January 17, 2010

Palabra de los jesuitas en Honduras, 2010

Palabra de la Compañía de Jesús ante la realidad nacional

“Hacia la búsqueda de un desarrollo humano integral, justo y solidario en Honduras”.

Estamos en la víspera de una nueva administración pública, y en circunstancias normales, ese hecho siempre es una oportunidad que despierta esperanzas para la sociedad entera. Sin embargo, la ruptura constitucional ocurrida tras el golpe de Estado el 28 de junio del año 2009 agudizó un conflicto que se ha venido acumulando por muchos años. La asunción de una nueva administración pública sólo puede ser una real oportunidad para toda la sociedad, si se sitúa en el primordial desafío nacional de buscar una verdadera ruta de salida a la profunda división y polarización que corroe a toda la familia hondureña.


El año 2010 nos recibe con todos nuestros tejidos humanos, sociales, políticos y religiosos resquebrajados. Necesitamos abrir caminos a través de una ruta en la que todos los sectores de la sociedad comprometamos nuestra palabra y nuestro corazón, porque los consensos han desparecido, y necesitamos comprometer nuestra suerte con una Convocatoria Nacional en torno a un Nuevo Pacto Social que nos conduzca hacia un proyecto de país con el fin de rehacer los tejidos rotos y orientarnos por un camino de auténtica reconciliación.

Para avanzar hacia esta convocatoria de un Nuevo Pacto Social, los miembros de la Compañía de Jesús en Honduras (padres y hermanos jesuitas), sugerimos tomar en cuenta los siguientes factores tan presentes en la actual crisis nacional:


1. Conversión:

“Las instituciones sociales no garantizan por sí mismas, casi mecánicamente, el bien de todos: “la renovación interior del espíritu cristiano” debe preceder al compromiso de mejorar la sociedad”1. 
Ante la actual situación nacional, consideramos que un punto de partida debería ser el reconocimiento de que en esta crisis hondureña, nadie está exento de responsabilidad, y nadie puede culpar de todo a los demás, ni menos considerarse poseedor de la verdad. Para buscar una ruta de salida es condición de posibilidad que cada persona y cada sector del país se mueva en su posición hacia el encuentro de las posiciones de los demás. Si todos nos movemos de nuestras propias posturas, podremos avanzar hacia la construcción de un camino que sea expresión de consensos compartidos. Desde nuestra fe cristiana, ese reconocimiento autocrítico, de apertura y de movilidad hacia la escucha y discernimiento de lo que los demás creen y piensan, son propiamente expresiones de una auténtica conversión; la cual lleva a que las decisiones de cambios al interior del corazón se expresen en sentir, mirar y escuchar no sólo como cada quien lo vive, sino a partir de aceptar el modo de vivir de los demás, a quienes normalmente catalogo como mis adversarios o mis enemigos. Sin una decisión que sea fruto de una auténtica conversión cristiana, cualquier acuerdo sobre una salida a la crisis actual, será siempre una salida a medias, que en los hechos significará dejar siempre instalado el conflicto en el Estado y en la sociedad.

Recordemos algunas palabras de Juan Pablo II en su mensaje en la Jornada mundial de la Paz en 1997: “el peso del pasado, que no se puede olvidar, puede ser aceptado sólo en presencia de un perdón recíprocamente ofrecido y recibido: se trata de un recorrido largo y difícil, pero no imposible”2.
 “El perdón recíproco no debe anular las exigencia de la justicia, ni mucho menos impedir el camino que conduce a la verdad: justicia y verdad representan, en cambio los requisitos concretos de la reconciliación”3.


2. Modelo económico:

“Los estudiosos de la ciencia económica, los trabajadores del sector y los responsables políticos deben advertir la urgencia de replantear la economía, considerando por una parte, la dramática pobreza material de millones de personas y, por la otra, el hecho de que a las actuales estructuras económicas, sociales y culturales les cuesta hacerse cargo de las exigencias de una auténtico desarrollo”.4 Una ruta verdadera para resolver el actual conflicto debe tener signos históricos y verificables de transformar el actual modelo económico que genera una brecha creciente, y actualmente parece imparable entre ricos y pobres. Mientras persista este modelo sustentado en la exclusión social, será siempre un decisivo factor de inestabilidad política y productor de violencia. Recordemos que “el subdesarrollo… es una injusta situación promotora de tensiones que conspira contra la paz”5. Cualquier salida verdadera y de largo alcance al conflicto deberá tener la disposición de todos los sectores a transformar las bases del actual modelo, a partir de un compromiso, también verificable, con los sectores que en la sociedad se encuentran con menos ventajas para sacar adelante su vida con decoro y dignidad.


3. Opción preferencial por los pobres:

El descentrarnos de nuestros intereses particulares para buscar una ruta de salida que tenga en el centro la vida y dignidad de los sectores más indefensos, es lo que en nuestra fe cristiana asumimos como Misterio de la Encarnación, de un Dios que salva a la humanidad entera encarnándose en lo más débil de este mundo6 y que desde el Episcopado latinoamericano y caribeño, lo llamamos opción preferencial por los pobres. Esta opción, “es uno de los rasgos que marca la fisonomía de la Iglesia latinoamericana y caribeña (…) Si esta opción está implícita en la fe cristológica 7, los cristianos como discípulos y misioneros estamos llamados a contemplar en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos: los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo8…Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo…”9

Queda claro que la opción por los pobres es una concreción intrínseca de nuestra fe y en ella se juega el sentido de nuestra propia vida. Esta opción ha de ser personal y comunitaria, ha de cruzar a la persona concreta y a las estructuras, ha de pasar por el corazón y ha de expresarse en acciones históricas.


4. Comisión de la Verdad:

“La Verdad nos hará libres”.10 Una ruta verdadera de salida para resolver el actual conflicto tendría que pasar por el compromiso de saber la verdad de lo que en efecto ocurrió sobre violaciones a los derechos humanos, delitos de lesa humanidad y de violación a la libertad de expresión antes, durante y después de los hechos del 28 de junio del 2009. Si de verdad queremos avanzar hacia una salida que nos lleve a reconciliarnos entre toda la familia hondureña, hemos de investigar a fondo y escudriñar en aquellos hechos en donde hubo tal abuso de poder que quedaron heridas humanas que no se pueden sanar mientras las víctimas no sean dignificadas y los hechos asuman su responsabilidad a partir de un serio e imparcial proceso judicial. Para ello, es imprescindible una instancia independiente, conformada por personalidades y sectores nacionales e internacionales de alta credibilidad e imparcialidad en sus juicios para que, en un plazo no mayor de noventa días a partir de su constitución, ofrezca un primer informe al gobierno y a la sociedad sobre lo ocurrido en el período anotado, con la identificación de los hechos, autores y víctimas, y con el compromiso por parte del Estado de someter a juicio a los responsables de situaciones de barbarie.


5. Corrupción Política:

Para una salida al conflicto con alcance duradero y firme, es necesario que exista un compromiso, con mecanismos verificables, para hacer frente a la corrupción política del Estado y en la cual intervienen factores que vinculan a diversos sectores con responsabilidades en la vida política y empresarial del país. La corrupción política es una de las enfermedades más agudas que sufre nuestro país, y su daño es tan profundo que en muchas ocasiones quienes más hablan y proponen medidas para combatirla son quienes más cuestionados están por su compromiso con la misma. En nuestro país, muchísimas cosas no funcionan o funcionan a medias o funcionan mal. Sin embargo, hay una instancia que hasta ahora ha funcionado impecablemente: el bipartidismo, con su impresionante capacidad para capitalizar a su favor todas las reformas que se hacen. La casi generalidad de las instituciones que se crean para disminuir la corrupción acaban siendo integradas por miembros elegidos o nombrados por las elites del bipartidismo político. Eso se llama corrupción política, y el Compendio de la Doctrina social de la Iglesia Católica identifica muy bien los peligros y daños que esta corrupción representa para la sociedad: “Entre las deformaciones del sistema democrático, la corrupción política es una de las más graves porque traiciona al mismo tiempo los principios de la moral y las normas de la justicia social; compromete el correcto funcionamiento del Estado, influyendo negativamente en la relación entre gobernantes y gobernados; introduce una creciente desconfianza respecto a las instituciones públicas, causando un progresivo menosprecio de los ciudadanos por la política y sus representantes, con el consiguiente debilitamiento de las instituciones. La corrupción distorsiona de raíz el papel de las instituciones representativas, porque las usa como terreno de intercambio político entre peticiones clientelistas y prestaciones de los gobernantes. De este modo, las opciones políticas favorecen los objetivos limitados de quienes poseen los medios para influenciarlas e impiden la realización del bien común de todos los ciudadanos.”11

6. Despolitización y vigilancia social:

Para combatir la corrupción, valoramos necesario el fortalecimiento de la institucionalidad y el Estado de derecho con el fin de cumplir con la divisa de que todos los ciudadanos son iguales ante la ley, y que no existen privilegios porque el Estado de derecho garantiza que nadie está por encima de la ley. En este sentido, vemos necesario recordar que “la autoridad debe emitir leyes justas, es decir, conformes a la dignidad de la persona humana, y a los dictámenes de la recta razón… cuando por el contrario una ley está en contraste con la razón, se le denomina ley inicua; en tal caso cesa de ser ley y se convierte más bien en un acto de violencia.”12
 Igualmente consideramos necesaria la creación de mecanismos que garanticen la independencia institucional del Estado de los partidos políticos, y que los órganos contralores del Estado estén conformados por miembros cuya elección no depende de los dirigentes de los partidos políticos e igualmente sugerimos como necesaria la creación de instancias de los diversos sectores de la sociedad, vinculadas con los órganos contralores del Estado, con la función de vigilancia social sobre los presupuestos nacionales, municipales y de las instancias autónomas y semiautónomas del Estado.


7. Inseguridad y violencia:

Para una salida verdadera al conflicto que nos tiene polarizados, consideramos que se debe avanzar hacia un compromiso frente a la problemática de inseguridad ciudadana y violencia que afecta la vida de toda la sociedad, y que se ha logrado establecer con expresiones de saña y crueldad como manifestación extrema del deterioro y desprecio a la vida y dignidad de los seres humanos. No creemos que los signos y manifestaciones de violencia se resuelven con políticas públicas que acentúen las medidas coercitivas y menos se resuelve la violencia con decisiones legislativas que criminalizan a determinados sectores sociales por el sólo hecho de ser jóvenes y vivir en áreas urbanas o rurales marginalizadas. No creemos en políticas públicas que priorizan respuestas duras por encima de las preventivas porque en lugar de avanzar a una resolución de la violencia, son generadoras de ambientes revanchistas. Queremos apuntar las causas que de raíz son productoras de violencia y de inseguridad. Por esto, proponemos: que el Estado promueva y ponga en marcha políticas que reactiven el agro para evitar así la emigración de la juventud hacia las ciudades, políticas de producción y de empleo permanentes y dignos tanto en las ciudades como en el campo; que se pongan en marcha medidas firmes orientadas a una verdadera depuración y formación de las estructuras y personal de la policía, comenzando por la oficialidad; reformas al sistema penitenciario; así como la puesta en marcha de nuevas y decisivas políticas contra el narcotráfico y el enriquecimiento ilícito que tanto corroen los tejidos sociales de nuestra nación.


De este modo, la Compañía de Jesús ratifica su compromiso al servicio de la fe y promoción de la justicia en Honduras y manifiesta su interés por buscar caminos que lleven a una verdadera paz, fruto de la justicia13.


Dado en Honduras, el 6 de enero del 2010. Día de la Epifanía del Señor Jesús.



Notas
1 Pio XI, Quadragesimo anno, 218.
2 Cfr. Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada mundial de la paz, 1997
3 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 518
4 Juan Pablo II, Carta encíclica Sollicitudo rei sociales (1988), 570
5 II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Medellín (1968). Pág. 109
6 Cfr. Juan 1,14
7 Cfr. Benedicto XVI, Deus caritas est (2005)
8 Benedicto XVI, Discurso N. 3 CELAM Aparecida (2007). Cf. 2 Cor 8,9.
9 V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Aparecida (2007). Nros. 391, 393
10 Juan 8, 32
11 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 411
12 Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, I-II, Ed. Leon 7, 164
13 Isaías 32, 17


http://voselsoberano.com/v1/index.php?option=com_content&view=article&id=3559:palabra-de-la-compania-de-jesus-ante-la-realidad-nacional&catid=2:opinion

Sunday, December 20, 2009

Caritas Honduras: Comunicado sobre derechos humanos y violencia

Pastoral Social/Cáritas Honduras
Comunicado sobre la violación a los derechos humanos y el clima de violencia
“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en Abundancia” (Jn. 10, 10)

La conciencia nacional, acostumbrada a vivir en un clima de violencia, ha sido sacudida en los últimos días por el aumento de la misma, pero con claras características políticas. Esta comenzó antes del 28 de junio, fecha en que se dio la sustitución presidencial.



Varias personas murieron durante el transcurso de estos cinco meses por participar en actividades movilizadoras de la población. Aparentemente la calma parecía haber ocupado un lugar en la convivencia cotidiana.



Sin embargo los asesinatos registrados últimamente señalan lo contrario. Tal es el caso del defensor de los Derechos Humanos, Walter Troches, miembro activo del Frente de Resistencia y el fallecimiento de Ángel Salgado asesinado un día antes de las elecciones por elementos del ejército. Como el secuestro del dirigente patronal y de la resistencia en la norteña ciudad de Choloma, entre otros. 



Vemos con preocupación y a sombro el aumento de crímenes catalogados como comunes en la población: entre ellos: la muerte de Katherine Nicolle Cabreray Edwin Canaca a manos de sicarios por motivos todavía no esclarecidos.

La ausencia de una institucionalidad jurídica confiable y sólida, el vacó de un poder con legitimidad moral, hace que el crimen y la violencia se adueñen de la sociedad hondureña.



La Pastoral Social/Cáritas considera y expresa su repudio contra todo tipo de prácticas que atentan contra el sagrado derecho a la vida, ya que son una violación a los derechos humanos y hacen más difícil la tarea de reconciliar y buscar la paz en la sociedad hondureña.



Hacemos un llamado a la sociedad y a los entes gubernamentales para revertir esta situación, ser eficientes en la aplicación de la justicia y buscar con honestidad caminos que conduzcan a la paz, al respeto a la vida y a los derechos humanos.


Tegucigalpa 18 de diciembre de 2009

Saturday, October 10, 2009

Nuevo comunicado de los obispos de Honduras



La Conferencia Episcopal de Honduras por el diálogo

Comunicado con motivo de la asamblea ordinaria

TEGUCIGALPA, viernes, 9 de octubre, de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el comunicado que ha emitido la Conferencia Episcopal de Honduras el 8 de octubre de 2009 con motivo de su asamblea ordinaria.

* * *

"Busquemos lo que contribuye a la paz y nos hace crecer juntos" (Rom. 14, 19)

1 - Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras, reunidos en Asamblea Ordinaria, nos sentimos muy unidos a todas las personas que, dentro y fuera de Honduras, tienen puesta su atención en el diálogo que se está llevando a cabo para buscar una salida constructiva a la crisis política que vive el país.

2 - Hemos experimentado en carne propia, en la Iglesia y en la sociedad, los sufrimientos, divisiones y violencia que esta prolongada crisis ha traído consigo. Hemos vivido la preocupación y el temor de que se buscase la solución por caminos de violencia.

3 - Manifestamos nuestro apoyo al diálogo reiniciado el día 7 del presente mes. En todo momento hemos abogado por esta pedagogía del diálogo sincero, que busca diligentemente la solución mejor para todos en la caridad y en la verdad.

4 - Pedimos a los directamente implicados en el diálogo y a quienes ellos representan que "superando las tendencias particularistas cada uno se esfuerce en buscar la verdad y perseguir con tenacidad el bien común" (Palabras del Papa Benedicto XVI sobre la situación de Honduras en el Angelus del domingo 12 de julio de 2009).

5 - No podemos continuar en la incertidumbre, la tensión personal y social y en el deterioro económico. Es urgente una solución justa, pacífica y acordada que "asegure la convivencia pacífica y una auténtica vida democrática" (Palabras del Papa Benedicto XVI).

6 - La presencia de los miembros de la OEA, de la Comunidad Europea y de la prensa nacional e internacional, es un signo del interés que existe en que este diálogo lleve a buen puerto la nave del país. El pueblo de Honduras tiene puestas muchas esperanzas en este diálogo nacional, las cuales no pueden quedar frustradas pues nos llevaría a una decepción grande y a una creciente tensión personal y social.

7 - En este clima de diálogo que debe ser respetuoso y comprensivo cualquier forma de violencia, de palabra o de obra, sería perjudicial y atentaría contra las actitudes que lo favorecen, y llevaría a la perdida de credibilidad de quien la provoque.

8 - Creemos que el diálogo establecido no se reduce a una técnica de solución de conflictos sino que tiene una dimensión ética, pues su ejercicio implica actitudes morales y está al servicio de lo que es bueno, justo y verdadero para nuestro pueblo. En consecuencia, los que se sientan a "la mesa del diálogo" tienen una grave responsabilidad ante Dios y ante la sociedad, que no deben olvidar ni subestimar.

9 - Somos conscientes de que un acuerdo político no es la solución total a los graves problemas que aquejan a Honduras, pero por lo menos situaría al país en las condiciones institucionales aptas para afrontarlos, en el marco de un plan conjunto, con la participación de todos según el criterio de subsidiariedad y con un nuevo estilo de gestión política que "ponga el bien común como el principal imperativo para la construcción de nuestra sociedad" (Carta Pastoral de la Conferencia Episcopal de Honduras, "Por los caminos de la esperanza" nº 15, marzo 2006).

10 - Estamos orando con insistencia y confianza para que Dios nos conceda a todos, y en especial a los responsables de este diálogo, sabiduría, capacidad de escucha, sensibilidad social y espíritu de discernimiento. Sabemos que muchas otras personas están orando por esta intención. Invitamos a los fieles católicos y a todos los creyentes a intensificar esta oración para que Dios nos conceda tiempos de convivencia pacífica, justicia social y desarrollo solidario.

Tegucigalpa, 8 de Octubre de 2009

Firman el arzobispo y obispos del país

Permalink: http://www.zenit.org/article-32812?l=spanish


Monday, October 5, 2009

Comunicado de los domínicos hondureños

Otro comunicado de los domínicos hondureños, del 22 de septiembre de 2009, se puede encontrar acá.

Thursday, October 1, 2009

Declaratoria de Cáritas Nacional de Honduras

Declaratoria sobre el estado de sitio en Honduras

“BIENAVENTURADOS LOS QUE TRABAJAN POR LA PAZ,
PORQUE SERÁN RECONOCIDOS COMO HIJOS DE DIOS” (Mateo 5, 9)

1. Movidos por la fe en Jesucristo fuente de justicia, verdad, fraternidad, paz y vida, Cáritas de Honduras manifiesta su profunda preocupación y consternación ante el rumbo que está adquiriendo la situación del país, que aflige y atemoriza todavía más a grandes sectores de la población; por eso, nos unimos a las diferentes voces que se han manifestado en esta coyuntura y expresamos nuestro anhelo para que juntos construyamos una nación en paz, tranquilidad y libertad.

2. La situación de crisis que vivimos en el país desde antes del 28 de junio y profundizada a partir de esa fecha, se ha agudizado cada vez más hasta llegar a la toma de medidas extremas de parte de quienes hoy están al frente de la nación, como la declaratoria de un estado de sitio por 45 días, hecho que consideramos desproporcionado en su fuerza impositiva, ilegítimo y un obstáculo en el camino al diálogo, porque lesiona los derechos fundamentales de la persona, como la libertad de expresión, reunión, asociación, circulación normal, derechos y garantías contenidos en los artículos 69, 72, 78, 81 y 84 de la Constitución de la República.

3. Nos preocupa sobre manera que en aras de mantener una pretendida paz social, se haya lesionado la vida e integridad física de tantas personas que han participado en las marchas de la resistencia. Rechazamos las amenazas de muerte recibidas por el Padre Ismael Moreno s.j. y el boicot a las trasmisiones de Radio Progreso en la diócesis de Yoro, Radio Santa Rosa en Copán y otros medios de comunicación.

4. Es urgente revertir cuanto antes esta medida que afecta, coarta las libertades de todas las personas que habitamos en Honduras, aumenta las tensiones, el miedo y la agresividad en la población sin ayudar a solucionar el problema real del país.

5. Hacemos un llamado al diálogo franco y veraz que involucre a todos los sectores sin excluir a nadie, para que acompañado de una reflexión madura busquemos juntos los espacios que nos lleven a consensos, desechando toda imposición de posiciones políticas e intereses personales o de grupo, y que por una sola vez pensemos en el bien común de este país.

6. Creemos que el plan de vida que Dios tiene para todos nos compromete como ciudadanos en la construcción de una nación en donde se fomente la convivencia fraterna, respetuosa y digna. Creemos también que solamente con el ejercicio responsable de la libertad podemos trabajar por la defensa y seguridad de la vida como derecho y deber de todos. Por ello, manifestamos nuestro llamado de urgencia y nuestro apoyo a la búsqueda impostergable de reconciliación y paz social en el marco genuino de un Estado de Derecho que todos deseamos se concretice en el país.

7. Anhelando y trabajando por una sociedad edificada en la justicia, la verdad, la fraternidad y el respeto a la vida, podremos alcanzar para este país la paz, la tranquilidad y la libertad.

Tegucigalpa, 30 de septiembre de 2009.

PASTORAL SOCIAL-CÁRITAS DE HONDURAS

Thursday, September 24, 2009

COMUNICADO DE LA DIÓCESIS DE SANTA ROSA DE COPÁN

1.El presbiterio de la Diócesis de Santa Rosa de Copán, siempre fiel a los valores del Reino de Dios y al pueblo que se nos ha encomendado apacentar, iluminados por la Palabra de Dios y el Magisterio eclesiástico, hemos analizado el fenómeno del Golpe de Estado y después de maduro examen , queremos compartir nuestras reflexiones al respecto.

2. Rechazamos el golpe de Estado porque viola la constitución de la República, principalmente los art. 3, 71, 72, 84 y 102, coarta las garantías constitucionales, enfrenta las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional con el pueblo humilde, obliga al pueblo a la insurrección ( cfr. Const. Art 3 ) causa inestabilidad e intranquilidad en la ciudadanía y ha enlutado muchas familias con los homicidios, heridos y golpeados cuyo número aumenta cada día.

3. El grupo de familias, sumamente enriquecidas, con empresas que viven de los proyectos que el Estado financia, con los impuestos que paga la ciudadanía y el dinero que viene de países amigos, debería decir al pueblo hondureño, las causas y razones que las indujeron a dar el golpe de Estado al Gobierno de José Manuel Zelaya Rosales o que desautoricen al Gobierno usurpador( Cfr. Const. Art 3).

4. Creemos que ningún bien material vale la vida de tantas personas que por órdenes de Roberto Michelletti Baín, del Jefe de Estado Mayor Conjunto, General Romeo Vásquez Velásquez, el ministro de Seguridad Jorge Alberto Rodas Gamero, del asesor Billy Joya y ejecutadas por malos agentes de la Policía Nacional, se han producido en el intento de impedir manifestaciones del pueblo.

5. Recordamos a todos los ciudadanos, que nadie debe obediencia a un gobierno usurpador y que nadie debe obedecer a una orden de matar personas.(cfr. Const. Art 3..)

6.Responsabilizamos al Señor Roberto Michelletti Baín, al actual Congreso Nacional y a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia por todos los daños que sobrevengan a personas y bienes después de este Golpe de Estado.

7. Como ordenados presbíteros, nos solidarizamos con nuestro hermano en el sacerdocio ministerial, el Padre Andrés Tamayo, defensor de nuestros bosques y profeta de estos tiempos, reclamando que la Iglesia Católica no debe amparar al grupo económicamente rico sino a los pobres.

8. El Golpe de Estado es fruto de la injusta distribución de la riqueza, que genera en Honduras profundas desigualdades, en la alimentación, en el trabajo, la educación, la salud, la posibilidad de expresión y la participación ciudadana, ya que el 80% de nuestro pueblo empobrecido, es nuevamente víctima de un juegos de poderes, donde quiere imponerse, la soberbia de los más adinerados.

9. Interpelados por el clamor de muchos hermanos católicos y no católicos, que esperan de nosotros una palabra profética, en defensa de la verdad y la justicia, iluminando desde la fe, la circunstancias actuales y acompañando al pueblo en el sufrimiento de su lucha reivindicadora citamos las palabras de nuestro querido Papa Benedicto XVI: “ Desear el bien común y esforzarse por el, es exigencia de justicia y caridad. Trabajar por el bien común es cuidar, por un lado y utilizar, el conjunto de instituciones que estructuran jurídica civil, política y culturalmente la vida social”. (cf Caritas in veritate n. 7) Las palabras de Nuestro Señor Jesucristo consuelan al sufrido pueblo.
“Bienaventurados los pobres por que de ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia por que ellos serán saciados.”(Cfr Mt 5,6).

10.Este Golpe de Estado ha sido la oportunidad para solicitar la ayuda de todos los países de la Organización de las Naciones Unidas; porque todos los países del mundo se han dado cuenta de la manera como se administraba y gobernaba Honduras y de cómo se usaban las ayudas económicas que ellos aportaban para el desarrollo social y humano de nuestro país. Lanzamos un S.O.S. a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. No abandonen a cinco millones de pobres y a dos millones y medio de hondureños indigentes, oprimidos hoy, por una dictadura militar con la cual han cerrado filas los traidores a la patria.

11. Agradecemos al Brasil, por asilar diplomáticamente al presidente de Honduras José Manuel Zelaya Rosales.

12. Tratándose de nuestra patria, no descansaremos hasta que se restablezca el orden constitucional interrumpido por el Golpe de Estado. Con la Palabra de Dios,la enseñanza, la convivencia, la oración y sobre todo con la celebración de la Santa Misa, esperamos vencer (cfr. Hech. 2,42-47).

13. No tenemos enemigos, si alguien nos adversa, es por odio a la religión católica, a la cual pertenece la inmensa mayoría del occidente de Honduras.

14. La pertenencia a un partido político, no debe estar por encima de la pertenencia a la Iglesia, siempre que se trate de defender a la gente pobre en contra de la injusticia social.

15. Les Comunicamos lo que nos dice el papa Benedicto XVI, sobre la teología que debemos profesar en lo socio económico-político “ La doctrina social de la Iglesia, responde a esta dinámica de caridad, recibida y ofrecida. Es “CARITAS IN VERITATE IN RE SOCIALI”, anuncio de la verdad del amor de Cristo en la sociedad. Dicha doctrina es servicio de la caridad, pero en la verdad. La verdad preserva y expresa la fuerza liberadora de la caridad en los acontecimientos siempre nuevos de la historia. Es al mismo tiempo verdad de la fe y de la razón en la distinción y la sinergia a la vez de los dos ámbitos congnitivos. El dasarrollo, el bienestar social, una solución adecuada de los grandes problemas socioeconómicos que afligen a la humanidad, necesitan esta verdad. Y necesitan aún más que se estime y de testimonio de esta verdad. Sin verdad, sin confianza y amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsabilidad social, y la actuación social se deja a merced de intereses privados y de lógicas de poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad tanto más en una sociedad en vías de globalización, en momentos difíciles como los actuales.” (Caritas in veritate n. 5).

16. Los exhortamos, a perseverar, en las comunidades eclesiales de base, para llevar a cabo la pastoral popular, que hemos emprendido en todas las parroquias.

17. Con el amparo poderoso de Nuestra Señora de Suyapa, Auxiliadora de los cristianos, estamos seguros, que ustedes vivirán libres de toda debilidad del cuerpo y alma.

18 Con la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, reciban también la nuestra. Sus hermanos y amigos del presbiterio de la diócesis de Santa Rosa de Copán, Honduras Centro América.

24 de Septiembre de 2009.